Parismos

Recuerdos del Futuro

o por qué preocuparse tanto

Descubrí el concepto mediante un texto de Osho, del cual me gustan muchas cosas y me dejan de gustar también algunas. Luego vi que es el título de un libro de 1968 de Erich von Däniken, y de otro del año pasado del exitoso Siri Hustvedt… total, que sea como fuere, el concepto me pareció fascinante: recuerdos del Futuro, recuerdos de algo que aún no existe.

El caso es que el concepto me hace pensar en el día a día. Hoy tenemos muchas preocupaciones sobre el Futuro y está bien tener previsión, pero lo que es preocupación no lo veo tan claro. El prefijo -pre proyecta a un momento previo a algo, es una ocupación previa de algo que aún no ha ocurrido y que es posible que no ocurra. Así que cuando nos preocupamos nos ocupamos por adelantado de algo que aún no existe. Y eso nos resta energía. Y es que el Futuro no existe, porque está por llegar y cuando llega ya es presente, así que nunca llega a existir.

A parte de situaciones que son impepinables, porque nada es tan rígido, lo único que debería ocupar nuestra atención es el Presente, el ahora, porque el Pasado ya pasó y el Futuro como tal no llegará nunca. Mi postura personal respecto al Pasado es la siguiente: elijo recordar (porque el pasado sólo puede recordarse) lo bueno. De lo malo me acuerdo lógicamente, pero no lo “recuerdo”. Sí, he tenido fracasos, me han pegado cortes, rechazado proyectos que yo creía que eran buenísimos, me han dicho que no en una cola cuando al de delante le habían dicho que si, me han plantada mujeres, lo he pasado mal económicamente, como todos, y realmente me acuerdo, pero elijo no recordarlo. 

Porque recordar el Pasado, aunque no es algo físico, te crea sensaciones y sentimientos internos, y eso si que es físico, y crea estados en tu mente y en tu cuerpo. Eso es una realidad. 

Cuando recuerdas una situación vergonzosa, como aquella vez que sequé unos pantalones grises a golpe de plancha, me equivoqué con las prisas y cogí la vieja, que estaba oxidada, incidí valerosamente en la entrepierna del pantalón porque era lo que más costaba de secar y anduve orgulloso por lo bien que me quedaban ese par de pantalones, del buen culo que yo opinaba que me hacían ajeno al manchurrón marrón que le hice con el òxido justo a la altura del ano… aquella noche, cuando me los quité, comprendí por qué aquella compañera, Montse se llamaba (o se llama si sigue viva que diría que si), a la que intenté impresionar con mi tipazo, y por un momento lo estaba consiguiendo, cambió de pronto la expresión y se dió media vuelta… Me acuerdo, pero mejor no lo recuerdo (aunque ahora mismo me peto de risa). 

Sin embargo, cuando recuerdas algo bonito que te ha pasado e incluso que podría pasarte, te sientes bien: se te llega a poner la carne de gallina, te sientes relajado/a, sientes bienestar, risa, lágrimas, lo que sea, pero sientes algo físico: el recuerdo se materializa en sensaciones físicas. Así que yo prefiero recordar lo bueno, y cuando viene un pensamiento malo, que viene, y me doy cuenta lo anulo o bien observando la realidad que me rodea o bien con un pensamiento alegre.

Pero centrémonos en el título: Recuerdos del Futuro. Nos preocupamos de cosas que nos pasaran en un momento por venir: cobras a fin de mes y ya piensas en que no te va a llegar para todo. Igual es verdad, pero lo que tendríamos que hacer es intentar solucionar la cosa sin preocuparnos, es decir, sin sufrir por adelantado porque ese pago que te arruinará todo el resto del mes va a llegar en un momento determinado, te va a dejar la cuenta temblando sufras por ello o no, así que, mientras intentas solucionarlo, mejor no sufras, porque se va a producir igual: ya sufrirás cuando te quedes sin lentejas,  porque todo lo que sufras antes de tal momento está de más. Intenta ser feliz y no preocuparte mientras lo solucionas, ya sufrirás cuando realmente se produzca. La mayoría tiende a pensar más en lo negativo que en lo positivo, pero habría que sufrir lo menos posible amigos/as, y el sufrimiento es una realidad, igual que hay día hay noche, igual que hay hembras hay machos, Ying y Yang, Bien y Mal… así que ya que lo negativo tiene que existir, que se manifieste lo menos posible ¿no?

Así que mi humilde consejo para ti es: no recuerdes el Futuro, porque podrías crearlo.

 

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