Parismos

El hombre lobo

o el Humano, que no cambia

Hombre lobo, Lobisome, Licántropo… varios nombres para un ser al que mitos y leyendas interpretan en un entorno misterioso. Y es que la imaginación humana es muy activa. Hoy día nos parece con todo el avance, las explicaciones científicas, el “realismo” que nos rige, que todo mito tiene su explicación lógica. Y probablemente sea así, al menos en algunos casos. 

Por ejemplo: yo estuve trabajando de noche durante mucho tiempo y cuando salía a la calle veía las polillas volando. Éstas desprendían de sus alas un polvillo brillante. Se apreciaba cuando se las cenaba un murciélago y sólo quedaba el polvo. Además si te encontrabas una de las grandes muerta y la observabas detenidamente, y en el turno de noche tienes tiempo para esas cosas, veías que tenían una carilla. Hablo de una cara como de dibujo: un “pico” o boca que parecía una naricilla, unos ojazos redondos y brillantes y una cabecilla. Además en el cuerpecillo, lleno de patas claro, destacaban 4 miembros curiosamente, 2 superiores y 2 inferiores. Total, que parecían hadas. 

Y claro, imaginaos en los tiempos en los que se vivían intensamente estas leyendas: noches oscuras sin luz eléctrica alumbradas sólo con farolillos o antorchas, gente llegando a sus casas directamente de los bosques, sin asfalto ni edificios, todo naturaleza donde los animales campan a su aire y ver en este escenario una polilla grande volando, con ojillos brillantes, forma casi antropomorfa y desprendiendo ese polvillo de las alas… pues eso será un hada ¿no? Y así con ratones y topillos que serían los gnomos, o la gente con rabia, que en ciertos tiempos habían muchos y que como sabemos hoy día te pone los ojos rojos y te vuelve agresivo. Aunque algunas personas no necesitan una enfermedad para cometer fechorías terribles la verdad…

Estos últimos serían los hombres lobo quizá. Y es que el humano tiene tendencia a la exageración, una necesidad de aventura mnemónica que distorsiona los recuerdos sobretodo cuando el hecho recordado es impactante. Y bueno, no hace falta remontarse a los siglos XIV o incluso hasta principios/mediados del XX porque si buscáis “el gnomo de Girona” veréis hasta dónde llega la fantasía. Ahí lo dejo.

Las explicaciones “racionales” son varias: desde enfermedades como la licantropía clínica o la rabia, pasando por intoxicación por unos hongos llamados Cornezuelo hasta los efectos demostrados que ejercen las fases de la Luna sobre personas, mareas, crecimiento de las plantas, etc.

El hombre lobo, el Lobisome en Galicia, tierra de leyendas vivas incluso en el siglo XXI, es un hombre que se transforma cuando hay luna llena. Se torna una bestia asesina y mata a gentes incautas que se aventuran a salir de sus casas en las noches. Es rápido, fuerte, casi “inmatable” (el término lo oí en Los Simpson y luego resultó que es un neologismo) salvo con plata porque, ¿quién tenía plata a mano en la época? No, en realidad se habla de plata porque es el metal asociado a la Luna, tan relacionada en las leyendas con los lobos y la magia en general. También hubo alguna mujer lobo pero a las mujeres se las prefería acusar de brujería así que se puede decir que lo de hombre lobo no es machismo, es que fundamentalmente era una “dolencia” masculina, como la incapacidad de bajar la tapa del WC (en opinión de algunas mujeres claro). Yo no soy de esos: decidí desmontarla directamente para evitar quejas.

Según las leyendas y las crónicas, les disparabas y no morían. Si realmente eran enfermos mentales puede que en el momento resistiesen temporalmente los impactos de bala en lugares no mortales. Se sabe que las personas zombificadas también los resisten bastante bien, incluso se dice que se usaron zombis en no sé qué guerras haitianas o por ahí. Lo podéis buscar en Internet. 

En España está el caso de Manuel Blanco Romasanta, en Galicia cómo no, que mató a un montón de gente para comerciar con su grasa. Hay hasta un par de pelis la más reciente de las cuales se llama “Romasanta. La caza de la bestia”. Para mi gusto no es muy buena pero sí interesante y además sale Elsa Pataky (y Julian Sands). Va de hombres lobo y tal en plan realista, sin bichejos convertidos en peludos y eso. Basada en hechos reales.

El caso de Romasanta es muy interesante porque no estaba loco ni enfermo, y además en algunos sitios se dice que era hermafrodita, en otros que no llegaba al metro cuarenta de estatura, que tenía una fuerza brutal, y hay diversas teorías sobre su muerte… en fin, podéis leer sobre el tema. En el cine también tenemos al hombre lobo español, Paul Naschy, a los norteamericanos Lon Chaney Jr., Michael J. Fox y Katharine Isabelle como Ginger Snaps.

Aunque para mi la mejor peli sobre hombres lobo es “En compañía de lobos” de Neil Jordan. Es de los ‘80 cómo no y no va de hombre lobo directamente, o si, porque es una reinterpretación de Caperucita Roja. Una paranoia alucinante que mezcla sueño y realidad de manera magistral desde mi punto de vista claro y que hace que sea uno de los pocos dvd de los que no me desharé jamás.

La transformación se puede producir por varios motivos. En realidad se mencionan un montón, desde el uso de un cinturón o faja concreto por parte de hechiceros que les hace parecer lobos a los ojos de los demás hasta maldiciones, pasando por beber el agua acumulada en la huella de un lobo o incluso de ciertas fuentes encantadas. 

Las dos más populares por la literatura y el cine son o bien una maldición o bien la mordedura de otro hombre lobo. Entonces cuando hay luna llena se transforman a su pesar.

También es verdad que las leyendas se acrecentaron en la Edad Media e incluso en Época Contemporánea porque los lobos abundaban en Centroeuropa, la Península Ibérica y Francia y atacaban rebaños y hasta personas, para alimentarse claro. Este hecho desató muchas conjeturas al respecto. Hay una concreta que os la comento porque ya que hablábamos de cine hay una peli que os recomendaré. La leyenda es la de la bestia de Gévaudan, en la Occitania del siglo XVIII. No era un hombre lobo sino un bicharraco enorme por lo visto pero os lo comento sólo para que, si os interesa, busquéis tanto información como la peli “El pacto de los lobos”, de Christophe Gans. Muy buena para mi gusto.

Una de las características comunes del licántropo es que cuando es hombre es un trozo de pan en abrupto contraste con su parte animal. Esta característica es recurrente y por eso da cierta penica, porque él mismo no puede evitar su maldición. Por eso liga tanto. Así en el cine como en las leyendas siempre tiene a mujeres que creen en él.

Los licántropos también son inmunes a la balas, fuertes, rápidos, ágiles y se regeneran que no veas: aunque se afeitasen todo ese pelo no tendrían que ponerse ni un sólo trocillo de papel higiénico enganchado con la propia sangre. ¿Por qué se llamará papel higiénico ahora que lo pienso? Sería mejor papel higienizante o algo así ¿no? Porque no es higiénico en sí, lo que te higieniza es el trasero …

Siguiendo con el tema (del hombre lobo) yo diría que es uno de los primeros seres casi indestructibles de la Historia. Y uno de los más fáciles de confundir: gente enferma, lobos grandes, tío que te debe 2 reales, … todo puede ser un hombre lobo. Igual que durante las grandes guerras del siglo pasado si se le tomaba manía a alguien le acusaban de ser rojo, o nacional, o nazi, o judío, etc. pues seguro que en esos tiempos por una disputa con el vecino le acusaban de hombre lobo. Y en tiempos de la Inquisición española eso era casi la muerte.

Porque el Humano es así, no cambia aunque cambie de aspecto, siempre tiene una excusa. Dijo Clint Eastwood «las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene una«, y yo digo lo mismo de los motivos: ladrones, asesinos, violadores, en su “lógica” todos tienen una excusa para actuar y es válida para ellos, “justifica” sus actos. Así que si el vecino de al lado te quería comprar las tierras y no aceptabas, o tenía envidia de tu mujer pues te acusaba y hala, tan tranquilo. Así es el Humano.

Por eso a veces me pregunto si es mejor ser un Humano o cualquier otra cosa, no sé, un hombre lobo por ejemplo. Al menos ellos están realmente enajenados para hacer lo que hacen… o no…

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