Parismos

La fe de Luke Skywalker

o como confiar en lo imposible

El Humano necesita  creer en algo para no sentirse sol@.  Hay quien no cree en nada, pero aún así cree que no hay nada. Cree en él mism@, pero CREE en algo, y creer es creer, no saber. En todo caso para llegar a la conclusión personal que sea hay que haber pasado por fases que te lleven a ello.

Normalmente, al menos en ciertos momentos, cuando las cosas te van bien tienes fe y cuando te van mal dicha fe como mínimo se tambalea. Al margen de que existiese o no, incluso Cristo en la Cruz preguntó a su Padre por qué le había abandonado. Tuvo una fugaz falta de fe. Pero la fe se demuestra cuando las cosas no van como un@ desearía: es fácil ser feliz cuando todo te sale redondo, lo difícil es serlo cuando todo va a revés.

El concepto fe es teológico pero se puede aplicar a cualquier esperanza. Puedes tener fe en Dios, en la Vida, o en tu equipo favorito. La fe es como un electrocardiograma, tiene picos altos y bajos, sube y baja constantemente a lo largo de tu vida, la cuestión es intentar mantenerla estable y alta.

La palabra felicidad tiene como primera sílaba fe, yo siempre parto de esa base. No es que sea extremadamente feliz, pero mi filosofía, como la de much@s otr@s, es que todo pasa por algo y que las cosas van como deben ir, ni más ni menos. Cuando pasa algo malo pienso que debe ocurrir y que tiene que pasar algo malo para que pase algo bueno. No sé si será cierto pero a mi me tranquiliza. 

Y es que para mí las situaciones son como una pelota echada al agua: primero se hunde más de lo que debería, luego sale más de lo que debiera, después se hunde un poco menos, salta un poco menos… y así hasta que se estabiliza y se queda flotando, donde debe de estar. Pero eso requiere tiempo y es ahí donde yo aún sabiéndolo y diciéndolo constantemente, fallo. A veces no le doy tiempo a las situaciones.

Otro hábito que tengo es fijarme en las cosas y aprender hasta de los niños, los animales, lo que en principio estaría “por debajo” mío por decirlo de algún modo. Quiero decir que en principio un infante no sabe tanto como yo de la Vida, y un animal ignoro si tiene conciencia para hacer lo que hace, pero siempre puedo aprender  algo.

Pues bien, el otro día, antes de la pandemia, tenía un problema que resolver, y no dependía sólo de mí sino también de la Administración Pública. Yo ya había hecho todo lo que podía y ahora le tocaba a ella mover ficha.  Estaba a punto de cumplirse el plazo y cierta preocupación estaba sobrevolando mi mente. Como no podía hacer nada más, un día me puse a ver Star Wars, la trilogía original. Una de las escenas del Episodio IV me iluminó. Fue porque el brillo automático de la tele se estropeó y se puso a tope dejándome  medio ciego. Es broma. Os lo cuento.

No es ningún secreto que Star Wars es un universo friki, pero tampoco lo es que hay muchísima filosofía en él. Gran parte del Nuevo Pensamiento del que me considero seguidor, concretamente de Louise L. Hay, está muy presente en los Jedi. También hay algo de Bushido y más. Para mí es algo más que una Ópera espacial.

Total, que mi mente se debatía entre la desesperación por una respuesta de la Administración y mi fe en que todo ocurriría cuando tuviese que ocurrir. Y de pronto vi de otro modo la escena que había visto ya un montón de veces. 

Cuando van los X-Wing a intentar destruir la Estrella de la Muerte hay un momento en que todos los jefes, el jefe oro y los demás han fracasado. Un muy joven y tan sólo introducido en la Fuerza Luke Skywalker lo intenta con dos naves de apoyo, pero éstas fallan y se van. Luke se queda solo (no como Han, sino solo de solito).

Así que está intentando en solitario lo que otros no han podido: acertar con un proyectil en un agujerito por un pasillo estrecho a toda velocidad y con la presión de los cazas Tie. Para más inri, le persiguen no un caza, sinó 3. ¡Pero no cualquiera! Tiene detrás ni más ni menos que al infalible y ultrapoderoso Darth Vader, casi nada.

Además se le cepillan a R2-D2, el alucinante droide que controla parte de la nave, apoyo esencial en la operación. Parece que se queda sin posibilidades, la cosa pinta más negra que el casco de su padre.

Entonces el espíritu de Obi Wan Kenobi le dice que confíe en la Fuerza. Y aquí está el meollo del asunto: con menos posibilidades que nunca, a saber: el enemigo más peligroso de las galaxias detrás, sin el droide de control y encima el tipo pasa de usar el visor electrónico, una herramienta esencial para apuntar. Jo, las cosas van fatal y encima se priva de un aparato vital.

Pues bien, en esos momentos dificultosos a tope Luke decide tener una fe ciega y confiar en la Fuerza. Sin visor y sin robot sigue adelante con todo en contra y es ahí cuando la Fuerza, (la Vida) le ayuda de la manera más inesperada: Han Solo se presenta y le despeja el camino. Han había decidido no participar en la misión, pero aparece. Sorpresas te da la Vida. Total, que contra todo pronóstico y gracias a su fe se carga  la Estrella de la Muerte.

¡Jo que ganas de volver a ver la trilogía! Pues ahora me pongo qué demonios.

Y es que si tienes fe, la Vida te sorprende de formas que ni imaginas. Tú te haces una o varias ideas de lo que podría pasar y sucede lo más inesperado. A mi me ha pasado y a vosotr@s también en alguna ocasión, seguro. Para mí la Vida, el Universo, Dios,no sé lo que habrá, es un poco “humano”; me explico, si tú no confías en una persona ésta se ofende un poco, pero si le muestras confianza pues tiene una mejor predisposición hacia tí, y creo que lo que haya se comporta igual: si confías en Ello te da lo que quieres. 

Lo que ocurre es no siempre lo hace. ¿De qué dependerá? Pues a saber, pero al menos en mi experiencia confiar en la Vida es fundamental para que te vaya bien, igual que aceptar lo malo como lo bueno, pues forma parte de la existencia. 

Todo ocurre por alguna razón. Eso te tendría que inducir al desapego, a “olvidar” o confiar despreocupadamente en el asunto, pues sólo con el desapego se produce la magia. Lo que ocurre es que el desapego es un ejercicio dificilísimo porque si deseas algo piensas mucho en ello. Muy difícil. Sin embargo, no os ha pasado aquello de: ¿Qué habrá sido de tal o de cuál, y luego te l@ encuentras? Piensas por un momento pero luego te olvidas, y eso es un desapego involuntario, pero desapego. Seguramente por eso luego la Vida te da lo que has “deseado”.

Por cierto, a lo mejor os preguntáis que tiene que ver el rinoceronte con el desapego. Pues nada, pero es que no he encontrado fotos libres de derechos sobre el desapego y como el rinoceronte es mi animal favorito pues… De todos modos el bicho parece bastante relajado ¿Verdad?

Para mí la “magia de la vida” es una causa-efecto, “casualidades” y sincronicidades que llevan a un resultado. No es magia a lo Harry Potter porque yo al menos esa magia nunca la he visto, en cambio la otra si. No siempre, pero sí muchas veces.

Una actitud positiva y pensamientos alegres ayudan mucho aunque cuando lo ves todo negro eso es difícil, a veces casi imposible. Pero el esfuerzo vale la pena, siempre sin “estar en la nube” claro, teniendo en cuenta que el problema es una realidad y estando atent@ a las oportunidades para resolverlo, pues el movimiento se demuestra andando y si te quedas quiet@ a lo mejor se resuelve solo pero a lo mejor no. 

Lo que quiero decir es que la positividad es un buen complemento. Si vas sonriendo por la calle por cualquier motivo, alguna de la gente que se te cruza sonríe también y creo que no saben ni por qué. Si vas con el ceño fruncido la gente mira mal o se aparta; eso no es magia, es una realidad. A tod@s nos gusta lo bueno, lo luminoso, lo feliz. La gente que nos parece atractiva en muchos casos es porque tiene un halo de felicidad, de alegría, porque luego la analizas físicamente y al lo mejor no es tan bell@.

Hay una peli que se llama “The mexican” donde Brad Pitt interpreta a un tío con esta actitud, es decir, tiene problemas graves con la novia y con la mafia (y no sé cuales son peores). Y se preocupa, intenta resolver la situación pero la clave que lo relaciona con el tema es que mientras se ocupa de solventar sus problemas disfruta del camino. El tipo es positivo (parece un poco tonto pero no lo es). No olvida sus problemas y se ocupa de ellos pero no está preocupado todo el tiempo, sólo cuando toca. Vive el ahora.

Para ser positiv@ nada mejor que tener fe, y para tener fe no hace falta tener pruebas o algo que nos dé cierta seguridad porque entonces ya no es fe sino lógica. Como Luke Skywalker.

Así que si tienes un problema complementa tus acciones con una pizca grande de fe porque es gratis y no es óbice para las acciones que emprendas para resolverlo. Si la usas como complemento no tienes nada que perder. La fe es como la pimienta en algunos platos, puedes prescindir de ella pero, leñe ¡que buen toque aporta! Si no te gusta la pimienta pon otro ejemplo. Aunque ¿¡Cómo puede no gustarte la pimienta!? Ya me has arruinado el post… Tarás content@.

Por otra parte intenta ser todo lo feliz que puedas, vive el Ahora y disfruta del camino porque preocuparse es ocuparse por adelantado de algo que quizá no ocurra, así que ahorra sufrimiento. Por desgracia ya sufrirás, seguro, así que minimízalo sin incurrir en la inconsciencia. 

P.D.: el problema con la Administración Pública aún no sólo no se ha resuelto sino que se ha pospuesto un mes debido a las circunstancias del pu**, no perdón mejor **to, si así,  Covid-19. Pero si ha pasado es porque tenía que pasar. ¡¡¡MALDITA SEA!!!! Digooo, confío en la Vida. En serio.

 

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