Parismos

Samurái

Samurái, menuda palabra con encanto… El concepto es atractivo e infunde un respeto inmediato, pues es sinónimo de honor, virtud, misterio oriental y fuerza perfectamente controlada.

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Pero como suele ocurrir existe la parte histórica y la romántica. En el caso de los samurái también dista bastante la una de la otra, pero al haber sido forjados durante tantos siglos hay que decir que en un momento la realidad histórica y la romántica se acercaron bastante.

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El término samurái  se afirma que procede del verbo “saburau” que significa “servir”, así que samurai es “el que sirve”. 

Se dice que se acuñó por allá el siglo VII para referirse a personas que ayudaban a ancianos, señores, etc… sin embargo a partir del siglo X empieza a definirse como sinónimo de “bushi” se compone de dos kanjis, “bu” que significa militar y “shi” que significa hombre, o sea, que se podría traducir dado el contexto como “guerrero”. Y en un origen eran caballeros con arco más que el espadachín que conocemos. Es decir, el término se empezó a militarizar.

Resumo la historia porque la tenéis en Internet, pero al principio eran más o menos como los soldados de la antigua Roma: guerreros en tiempos de guerra y agricultores en tiempos de paz.

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En cuanto se militarizaron gracias al Daimyo, el feudal de turno cuyo título significa “gran nombre”, se excluyó a los campesinos y el samurái empezó a profesionalizarse. En ese tiempo eran marionetas del gobierno: espiar a la población para evitar posibles revueltas (Japón fue y sigue siendo muy castigado por la climatología y los temporales, de tal modo que era frecuente perder cosechas y padecer mucha hambruna), aplastar levantamientos populares, castigar a gente, hacer cumplir la ley… más o menos eran como la policía uniformada actual, no los cuerpos de élite y los secretos, mas bien esos que van por ahí paseando con el uniforme y multándote sólo si no pareces muy peligros@.

La época de esplendor del samurái llegó en el siglo XII y duró más de 700 años. A partir de ahí dejaron de ir a caballo y con arco, que era como iban en un principio y, aunque también montaban, usaban más bien lanzas y katanas y hacían combates singulares con otros samurái.

Durante el siglo XVII o XVIII se recopilaron una serie de normas anteriores sobre el comportamiento de un guerrero, de un Bushi. El documento se llamó Bushido que significa «el camino del guerrero» y fue el código que siguieron los samurái a partir de ese momento. Aunque el Bushido se considera el código de honor del samurái desde sus orígenes, lo cierto es que surgió durante el siglo XVIII, o sea, casi al final de la época de los samurái.

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El samurái era ya una élite militar a las órdenes normalmente del Shogun, el jefe militar de la zona que también era samurái, siempre descendiente de alta cuna (los Minamoto, que fueron los primeros). La de samurái, aunque con excepciones, era una «clase» hereditaria, de tal modo que los niños eran introducidos en el mundillo ya desde la cuna. Y digo niños pero no os creáis que no hubo chicas samurái. Luego hablamos de ellas.

Cuando el samurái fue una élite militar servía a un Shogún, que era un jefe de zona y se diferenciaba del Daimyo básicamente en el origen noble y la condición militar. Los Shogún llegaron a dominar el país durante 700 años incluso por encima del Emperador.

Los samurái que no servían a ningún señor porque se lo habían matado por ejemplo, (como los 47 ronin) eran eso, ronins, que significa “hombre – ola”, un errante vamos.

A parte de que se les cepillasen al jefe, un samurái podía convertirse en ronin porque no le pagasen o porque no aceptase limpiar su honor mediante el suicidio conocido como “Seppuku” o “Harakiri” que significa corte en el vientre en ambos casos. 

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Es un suicidio ritual que se hacían los japos para limpiar una falta o su honor. Se trataba de eso, pillar el Tanto, que es un cuchillo, y hacerse dos cortes, uno en horizontal y otro en vertical, abriendo por completo el vientre. Se hacía así porque según las creencias de la época, la mente se hallaba precisamente ahí.

Aunque Seppuku y Harakiri se consideran sinónimos, ellos prefieren Seppuku. Y he encontrado un sentido leyendo leyendo que no sé si será cierto pero os lo explico. Hay una diferencia fundamental entre Seppuku y Harakiri, y es “el público” por así decirlo. Es decir, si eres un samurái y tu honor está en entredicho, o bien te condenan, avisas a “tó Dios” que vas a cometer Seppuku y muy solemnemente te haces una lipo tú mism@ ante la autoridad y ciertas personas. En este caso normalmente había un asistente que te cortaba la cabeza cuando ya no aguantabas más el dolor con dignidad, porque se ve que no era como en las pelis, que el tío caía muerto si no que sufría que no veas. Y digo tío porque a las mujeres se les permitía cometer suicidio honorable pero ellas se rajaban el cuello y el ritual se llamaba Jigai.

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En cambio imaginad a un samurái que está perdiendo la batalla en una guerra y no quiere que el enemigo lo pille; entonces cometerá Harakiri, sin público normalmente o con alguien, mas igual de solemne y honorable para ellos pero sin tanta pompa, así a lo bruto y donde les pille. También solían tener asistente para cortarles la cabeza pero en este caso no sólo para evitar el dolor, sino para que no se la llevase el enemigo, porque estos tíos coleccionaban cabezas.

Una vez concluida la batalla iban buscando “sus cadáveres”, o sea, la gente que habían matado y le cortaban la cabeza para presentarla al Shogún, el cual les recompensaba en base a la importancia de la “presa”. Por lo visto cuando mataban a alguien en medio del fragor de la batalla le ponían un cartelito que ya se habían currado antes con el nombre de quien lo mataba. Estos japos piensan en todo. Y es que por lo visto se dedicaban a pillar cabezas indiscriminadamente y decirle al Shogún que lo habían hecho ellos. Ahora Japón es un ejemplo de honor y honradez, pero antes la verdad es que eran igual de capullos que nosotr@s.

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La cabeza la cortaban con la katana que es la sucesora del Tachi, una espada más larga que se llevaba con el filo hacia abajo, a diferencia de la Katana que se llevaba siempre con el filo hacia arriba. Un samurai hombre llevaba normalmente 3 tipos de armas: la Katana o sable largo, el Wakizashi o sable corto y el Tanto o cuchillo (para entre otras cosas el posible Seppuku). Y es que un samurai siempre estaba preparado para morir, por eso siempre iban limpios, maquillados y perfumados. De hecho, antes de la batalla quemaban incienso dentro del casco para que si les cortaban la cabeza oliese bien.

A parte de esas 3 armas, en tiempos de guerra podían llevar distintos tipos de lanza como por ejemplo las mujeres que llevaban la Naginata, sin perjuicio de llevar los 2 sables. En ambos sexos podían llevar también Shuriken, las famosas “estrellas” ninja pero en el caso de los samurái eran más bien alargados, o el Tessen, un abanico de metal.

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Como armadura llevaban el Yoroi, una evolución de las primeras armaduras que, a diferencia de éstas eran de cuero y metal, no sólo de metal como las primeras. Aún así, el Yoroi pesaba unos 30 kilos. Se componía de varias protecciones en brazos y piernas, así como en las manos, completadas por el Kabuto o casco, el Mempo o máscara y a veces Geta, unos zuecos de madera, pero esto era si iban a guerrear en barco o cerca de agua, pues estos zuecos les permitían así como flotar.

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Las mujeres samurái se llamaban Onna bugeisha y portaban la Naginata, esa lanza tan chula que acababa así como en un cuchillaco rollo Rambo. Eso les permitía no acercarse tanto al adversario, pues su estilo se basaba más en agilidad y velocidad que en fuerza bruta. Ellas también llevaban Tanto y Shuriken.

La más famosa se llamó Tomoe Gozen, y era “algo” de Minamoto Yoshinaka, digo algo porque no se ponen muy de acuerdo si era esposa, concubina, asistente… Ella es famosa por su habilidad con la espada y el arco, y por vencer a grandes samuráis en batalla pero sobre todo por luchar ella solita contra varios samurái de un ejército para ganar tiempo para su amante y que éste pudiese completar el ritual de suicidio.

El caso es que el tío Minamoto murió en batalla deshonrado, pues mientras intentaba cometer Harakiri lo mataron. Hay versiones que dicen que Tomoe se despistó al ver cómo mataban a Yoshinaka y los enemigos aprovecharon para acribillarla a flechazos. Espero que la realidad no fuese ésta. Otras versiones dicen que consiguió coger el poema que Yoshinaka había escrito antes de morir, (porque ello formaba parte del Seppuku, escribir un poema de muerte o Jisei) y huir y salvarse. Después se hizo monja.

Para finalizar, deciros que aunque se considera a Saigo Takamori el último samurái, pues murió intentando recuperar el honor de los samurái mediante una gran revolución contra el Emperador del momento, en la II Guerra Mundial aún lucharon los samurái. Al menos ellos se consideraban así. Incluso los Kamikaze llevaban una katana en sus cazas.

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Los Kamikaze se lanzaban con sus aviones sobre los barcos enemigos emulando un viento que en el siglo XIII de nuestra era hundió por completo la flota mongol que intentaba invadir Japón. Kamikaze significa viento divino así que, en base a esto, un Kamikaze no es un suicida cualquiera, sino un suicida que hunde barcos.

Espero que os haya gustado, si no, me lo decís y cometeré Seppuku XDD

Más en El día que fui un bushi – YouTube

 

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