Parismos

El día que Einstein cambió la sociedad

o cómo la sociedad le malinterpretó

Resumen: Albert Einstein es probablemente el científico más destacado de la historia. Antes de él el sólo había 3 dimensiones y un tipo de actitud para las personalidades, mas lo revolucionó todo (y digo todo) con la Teoría General de la Relatividad. Y su influencia en la conducta de las personas perdura hoy día.

Si te digo la palabra «científico» probablemente lo primero que te venga es un viejo con los pelos blancos parriba y bigote de morsa. Es Albert Einstein – cuyo nombre se completaría con Koch si en su país se usase el apellido materno – un físico de origen alemán cuyo nombre asociamos, antes que con la física, con una inteligencia superdotada y una lengua sobresaliente como mínimo en un par de sentidos.

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Ese hombre se fijó en la velocidad y comportamiento de la luz así como en la gravedad, y con esos dos elementos revolucionó la física existente hasta el momento, la newtoniana, que venía a decir que la gravedad es algo como magnético, instantáneo, es decir, los cuerpos cercanos o lejanos se atraían entre sí dependiendo de su masa y multiplicada por el cuadrado de la distancia de su centro y no sé qué más; fórmulas de esas que escribe esta gente. Pero lo importante es que Newton vio que los cuerpos se veían atraídos entre sí hacia sus centros, aunque no sabía el motivo exacto.

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Aunque hay quien afirma que es un mito, se dice que llegó a tal conclusión porque un día, estando debajo de un manzano, un fruto cayó al suelo y entonces le dio por pensar el motivo. El suelo le atraía, eso era un hecho, y no caía para arriba, sino hacia el centro de la Tierra. Y a partir de ahí descubrió la gravitación o gravedad. Aplicó el principio al Universo y los planetas y ello resolvió muchas de las incógnitas planteadas por Galileo y Kepler entre otros.

Por ejemplo, Galileo Galilei permitió con sus observaciones que se observase posteriormente que los cuerpos caían independientemente de su masa, pero nadie conocía el motivo. Pues ahí estaba el tío Isaac para explicarlo, más o menos… porque le pasó lo mismo que a Galileo hasta que llegó el abuelete Einstein con su principio de equivalencia y las condiciones de localidad, que explicarían que la Tierra orbite a gran velocidad alrededor del Sol sin que nos afecten fuerzas como la centrífuga. Einstein situaba ejemplos teóricos en un tren a velocidad constante y sin ventanas, pero nosotr@s podemos demostrar lo de Galileo de manera más casera:

Experimento (y puedes comprobarlo ahora si quieres):

  • Pilla un Kleenex (pañuelo, porque ahora también tienen mascarillas) y déjalo caer. Caerá lento y suave, a su ritmo.
  • Agarra ahora un libro o tu teléfono si quieres una excusa para cambiarlo, y déjalo caer. Caerá rápido y pesado, más rápido que el pañuelo. Mucho más.
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  • Ahora pon el pañuelo sobre el libro y déjalos caer. Caerán exactamente a la misma velocidad, porque eliminas la resistencia al aire del pañuelo (explicado así en plan simplista, para mortales como yo).

Así que la caída no depende del tamaño ni el peso porque si no el pañuelo caería lento fuese como fuese. Pues bien, esto es un incipiente planteamiento deducido de la ciencia de Galileo.

Newton no daba mucha explicación de los porqués, lo atribuía a lo divino pero esa observación abrió camino a la física del momento y perduró hasta siglos más tarde (como 3 de ellos).

Pero llegó a principios del XX un tipo joven y bigotudo (sí, Einstein fue joven) y publicó un par de teorías, la primera la «Teoría especial de la Relatividad» y la segunda la «Teoría General de la Relatividad» (que era casi la misma pero contando ya con la Gravedad) afirmando que el universo estaba formado por tejido, concretamente un tejido llamado espacio-tiempo, y los cuerpos celestes ejercían una presión sobre ese tejido haciendo que otros cuerpos se viesen atraídos hacia la deformación creada. Esto dejaba obsoleta la concepción del Espacio hasta el momento, el espacio euclidiano y dejaba a la Gravedad fuera del equipo de las fuerzas, pasando a ser un «efecto» de la deformación del Espacio-tiempo.

Ahí tenéis la foto pero es como cuando depositáis vuestro culo en el sofá: como hayáis dejado el vaso encima o esté el gato ahí tan tranquilo se va a caer hacia vuestro culo porque habrá creado una pendiente, un hundimiento, y eso atraerá al vaso o al gato. Ahí le podríais hacer una foto y crear un meme viral.

Otro ejemplo sería cuando algun@s éramos pequeños y se llevaban esos sofás de sky, y estábamos l@s niñ@s ahí sentad@s tan tranquil@s y llegaba el gordo de nuestro padre y se sentaba de golpe: el niño saltaba literalmente y se iba a tomar por cu… A eso, para el caso claro, se le llama gravedad repulsiva o antigravedad, es decir, al contrario, y es lo que podría provocar que el Universo se expanda, según algunas hipótesis.

Desde luego esta explicación suspendería en cualquier ambiente académico pero es la esencia de la Teoría de la Relatividad General: el Universo, el Cosmos, ya no es plano ni exactamente vacío como afirmaba la concepción del espacio euclidiano sino que estaría formado por un tejido y los cuerpos deformarían dicho tejido al ocuparlo creando la cuarta dimensión (el Tiempo) y generando una de la cuatro fuerzas que rigen el Universo: la Gravedad (aunque para Einstein la Gravedad no sería una fuerza sino una consecuencia). Las otras 3 (éstas sí se considerarían fuerzas) serían el Electromagnetismo de Maxwell, la Fuerza de cohesión o interacción fuerte y la Fuerza de cohesión o interacción floja. Estas últimas actuarían sólo a nivel molecular. Pero de eso se ocupa la Física cuántica de Bohr.

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Así que debido a la Gravedad la Luna gravita alrededor de la Tierra; ésta alrededor del Sol y éste de la Vía láctea, y ésta gira por el Universo… en fin, así funciona, los cuerpos girando unos alrededor de otros, haciéndose literalmente la rosca como los politicuchos de bajo rango a los de mayor rango, o un sinónimo, como la basura al container cuando no cabe, ahí, siempre alrededor.

Todo el tema es raro y aunque lo explican con fórmulas matemáticas, no los entiende ni C3PO.

Pero, ¿Por qué el post se titula así? ¿Dónde encaja Einstein?

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Cada día es más evidente que la sociedad en la que vivimos es una broma. Nada es serio. Vemos polític@s absolutamente incapacitad@s gobernando países y hasta el mundo, director@s de empresas y equipamientos absolutamente subnormales, en el sentido peyorativo digo, no disminuidos o discapacitados, o como se diga ahora, que esa es otra: ya no sabemos cómo llamar a las otras personas porque todo es un insulto o una falta de respeto, o una violencia contra algún género y eso que hoy día hay much@s, incontables de hecho… Quiero decir que no se puede hacer nada porque todo está tipificado y juzgado para mal, para poder quedar como una buena persona siempre desde la misma estrategia: condenando ante el mundo todo lo que se nos ocurra. Y todo se acepta, por una parte claro, que no por otra. División, recordad la palabra.

El otro día fui a comprar un reloj y lo había en dorado, gris o negro. Yo quería el negro pero me atendió un vendedor de origen africano y le dije «quiero un Seiko por favor«. «Me dice cuál si es tan amable«. «Ese, el de color» Y me dice, «Perdone pero todos son de algún color..

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Esto no ocurrió nunca, pero una vez tuve una conversación parecida con un conocido digamos africano. Yo fui tan tarugo como las personas que aquí critico. Lo que quiero decir es que a veces algunas personas quieren defender a quien no necesita ser defendido y al contrario que ayudar, fastidian. Y nos condicionan a los demás, que a veces no tenemos la suficiente personalidad, y con la cobertura que tiene el Internet la bola va rodando y la situación se torna irremediable. Defendemos cosas porque somos un@s angelit@s, gente santa everywhere.

Alguien dijo algún día «negro es un insulto» y a partir de ahí la bola. Y seguramente fue un blanco. Si negro es un insulto, blanco también, y nadie se ofende porque le llamen blanco. Al menos yo no, y eso que tampoco soy blanco, soy color carne y a veces rojo, pero no blanco. Una vez me ahogaba con una almendra y me puse azul, pero ya está, no tengo más colores. «Blanco de mierda» es un insulto, «maldito blanco» se acerca a la ofensa, pero blanco o negro, no sé, a mí no me ofende y creo que en la realidad a la gente de otra raza tampoco…

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A alguien se le ocurrió (a ningún mortal de tres al cuarto, de más arriba seguro) el término negacionista y ya está, la población dividida. Y como esos cientos de ejemplos. Justo lo que quieren. Y sin mover un dedo oye, que  lo hacemos todos nosotr@s. Divide y vencerás, el truco más viejo del mundo y el más efectivo.

Hoy todo vale y cualquier causa es seguida por personas que en la mayoría de casos no tendrán otra cosa que hacer con su vida, o quizá se sientan tan mal que necesiten sentirse nobles y elevadas de alguna manera, y esa manera es defendiendo causas pobres.

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Porque es así, en realidad no están ayudando sino insultando. Y claro, desde detrás de una pantalla. Aunque mejor desde detrás de la pantalla porque si salen a la calle tienen la excusa y ya ves lo que pasa, y si no ahí está el ejemplo aquí en España del rapero ese al que le gusta tanto el rey… l@s manifestantes tienen una forma muy rara de defenderlo: asaltando tiendas y cometiendo delitos de vandalismo. Pero debe de ser que las causas se defienden así porque cada vez que salen a la calle sea por lo que sea acaban quemando containers, rompiendo escaparates y robando en tiendas. Como lo hacen las buenas gentes que salen a la calle y defienden causas pues debe de ser normal… Y he puesto ese ejemplo porque en el momento de este post es actual, que conste que para mí el rey es un político más, y ya sabéis lo que opino yo de l@s polític@s…

Y de eso se aprovechan l@s que mandan. El problema de todo lo anterior es que hoy día quien no es nadie es alguien sobre todo en las redes, y quien tendría que ser alguien no es nadie,  no quiere hacer su trabajo porque tampoco hay consecuencias, espera a que pase el tiempo de tu mandato o cargo y a vivir, y bien. Da igual a quien le hayas arruinado la vida, mereces un sueldecillo, coche y un currele chulo. Es la ley y hay que cumplirla… cuando te conviene claro…

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Einstein, al ser perseguido por los nazis estaba en contra de toda violencia e idealismos radicales. También, al ser judío, estaba en contra de la discriminación religiosa, racial… de cualquier discriminación vaya. Lógico, tenía motivos directos.

Por otro lado estaba tan enfrascado, tan enfocado en su curro que ni se peinaba, no usaba calcetines pero también tenía una razón: era por motivos prácticos, decía que siempre se agujereaban por el dedo gordo, y parece ser que una vez se presentó a una conferencia en zapatillas de estar por casa. Pero era un genio, se lo podía permitir. Además aportó muchísimo a la ciencia, sean ciertas sus teorías o no. Tenía sus motivos.

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Pero un día le sacó la lengua a un periodista anecdóticamente, ya cansado de tanto posar, y la sociedad pillamos la parte por el todo: Einstein es un tipo desenfadado pero un genio, así que vamos a imitarle sin criterio. Y a partir de ahí a ensalzar a la gente despistadilla y desenfadada y a pasártelo bien seas quien seas.

La cosa es que antes de Einstein un científico era una persona seria, recta, responsable y superior a la media; una persona comprometida con la responsabilidad que tenía, y a lo mejor decía tonterías, pero no tantas o no tenían tanta resonancia. L@s gobernantes eran gente seria, un@s cerd@s  igual que ahora y siempre, pero al menos se esforzaban en guardar las apariencias.

Después de él, los científicos, más los hombres hay que decir, parecen unos payasos. Aparentan ser una persona desgarbada y alocada que dice cosas absolutamente alucinantes, literalmente de otro mundo. De esas personas que cuando la ves piensas: «que fachos@» pero cuando la escuchas te quedas sin palabras. Sobre todo l@s físic@s cuántic@s, y es curioso porque Einstein no estaba de acuerdo con la mecánica cuántica. Es más, hasta el final de sus días estuvo trabajando en una teoría que pretendía unificar las dos mecánicas, la «convencional» y la cuántica. Si hubiese llamado «La teoría del todo«. Hay una peli.

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Y claro, si gente tan importante, porque lo son, se permite el lujo de dar ese ejemplo, todo el mundo detrás: políticos como Donald Trump o como l@s español@s, súper empresarios desenfadados como Elon Musk, maestros como el de la serie Merlí, en fin, nadie es seri@, nada es importante, eres libre. Y ese modelo lo sigue todo el mundo sea quien sea y tenga el cargo que tenga. Hoy día no hay seriedad ni responsabilidad, eso es muy antiguo supongo y claro, como el Internet no lo mira nadie y no influencian ni al gato pues hala, a actuar como les dé la gana. Y que lo hagamos l@s de abajo no está bien, pero que lo hagan l@s de arriba es directamente un crimen opino yo.

L@s maestr@s respecto a l@s niñ@s en el cole: «No atiende en clase«. Antes: te ponían deberes, trabajo extra y te castigaban. Hoy día: «No, es que es superdotad@ y se aburre«. Hala, a su aire y no le presiones, no le eduques, que se desarrolle por sí mism@. Y todo el mundo a leer libros y hacerle tests y pruebas a su hij@ rebelde para ver si es superdotad@. El/a niñ@ te consume la vida, te envejece 30 años en 4 meses y te deja calv@, pero puedes ir por la calle orgullos@, con orgullo en los ojillos que antaño eran grandes y sin arrugas pero ya no, diciendo: «Es que tengo un/ hij@ superdotad@»

Imagen de Free-Photos en Pixabay

Y he ahí el problema de imitar y tomar una parte por el todo. Einstein era un despistado porque su importantísimo trabajo le absorbía y tenía valores humanitarios directamente extraídos de su vivencia, y está bien que tod@s los tengamos, pero asumiendo toda la responsabilidad, la parte buena y la parte mala.

Normalmente sólo aceptamos la parte de derechos y  libertades, no la de obligaciones y responsabilidades. Y que si Einstein hubiese sacado la lengua porque hubiese sido un genio loco se lo podía permitir. Pero hoy día las gentes de las que hablo quieren la parte buena, hacer el payaso, pero no la parte dificultosa, aportar algo. Queremos tener valores pero sólo de boquilla y a distancia, y si salimos hacemos de todo menos defender coherentemente dichos valores. Aunque algun@s sí lo hacen claro, hay de todo.

Así que, en mi humilde opinión, Einstein no sólo fue en parte responsable de la bomba atómica que explotó y explotó de nuevo, sino también del carácter y la despreocupación de la sociedad que le seguiría, una sociedad donde todo tiene cabida y se rechaza sistemáticamente lo que «recuerda a«, donde todo vale y se juzga no para ponerlo todo en su lugar como proponía Platón en «La república» sino para poder criticar y una conducta y aparentar ser mejor persona que nadie. Para nada más.

En realidad, evidentemente, la culpa no es de Einstein sino de la sociedad que malinterpretó su imagen, lo que ocurre es que necesitaba un título para el post…

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